Ruptura Uretral Total en Caninos: Corrección exitosa con una nueva técnica quirúrgica


Las lesiones traumáticas en caninos, como en el caso de accidentes con automóviles, pueden provocar afecciones en el tracto urinario que ponen en riesgo la vida del paciente. Si estas condiciones no son tratadas, el trauma puede desencadenar en complicaciones graves como el uroabdomen, el cual comprende una acumulación de orina en la cavidad abdominal potencialmente mortal.
Un estudio de los investigadores L. N. Pedraza Castillo y A. I. Roque Rodríguez, recientemente publicado en el Volumen 70#3 de la Revista de la Facultad de Medicina Veterinaria y de Zootecnia de la Universidad Nacional de Colombia, describe una nueva técnica quirúrgica que evidenció resultados prometedores en la resolución de una ruptura uretral total traumática en un canino macho mestizo de cinco años. El paciente, que había sido atropellado tres días antes, se presentó a consulta con deshidratación, depresión e incapacidad para orinar. Las imágenes diagnósticas confirmaron la presencia de líquido libre en el abdomen y una ruptura total de la uretra membranosa. En este paciente, el equipo quirúrgico empleó una versión modificada de la técnica descrita por Fossum (2019). Las modificaciones incluyeron el uso de un punto de fijación prostático, lo que ayudó a reducir la tensión ejercida por la vejiga y minimizó el tamaño del defecto. Este enfoque buscaba mejorar la estabilidad de la reparación quirúrgica y reducir las complicaciones postoperatorias. El procedimiento quirúrgico implicó una cistotomía y una alineación cuidadosa de los extremos de la uretra utilizando un catéter.
En el postoperatorio, el paciente recibió antibioterapia sistémica, en conjunto con medicamentos antiinflamatorios y analgésicos. Se mantuvo un catéter urinario durante cuatro semanas para asegurar la adecuada cicatrización y función. Las evaluaciones de seguimiento, incluida una uretrocistografía, confirmaron la integridad de la reparación y la función urinaria normal. Este caso demuestra una técnica quirúrgica mínimamente invasiva con bajas complicaciones intraoperatorias, puesto que la recuperación del paciente fue exitosa y sin reportes de anomalías urinarias 14 meses después de la cirugía. Esta investigación no solo proporciona una nueva opción quirúrgica, sino que también subraya la importancia de la intervención temprana y el cuidado postoperatorio integral para lograr resultados exitosos en lesiones traumáticas de la uretra en caninos.
Nota científica escrita por: Fabián Danilo López Valbuena (Coordinador Editorial RFMVZ).