Escudo de la República de Colombia Escudo de la República de Colombia
Panel de Accesibilidad

Amenaza silenciosa: Hemoparásitos en Perros y detección molecular como herramienta para su diagnóstico

Image
Las infecciones por hemoparásitos en perros representan una serie de desafíos especialmente en lo que respecta a su diagnóstico, que suele ser complejo debido a la variabilidad en la carga del agente y a la fase clínica de la enfermedad. Se suma el hecho de que muchos animales pueden ser portadores asintomáticos dificultando aún más su detección. Incluso algunos de estos parásitos tienen el potencial de ser transmitidos a los seres humanos, lo que agrava la situación desde el punto de vista de la salud pública. Esta realidad plantea interrogantes fundamentales sobre el alcance total de su impacto. A pesar de que en Colombia se han realizado diversos informes sobre hemoparásitos que afectan a los perros, aún queda mucho por comprender completamente en términos de su implicación tanto en la salud animal como en la humana.

Los microorganismos hemotrópicos o hemoparásitos incluyen una amplia variedad de grupos taxonómicos, desde bacterias como Ehrlichia spp. y Rickettsia spp., pasando por nemátodos como las filarias, hasta protozoos que pueden llegar a ser zoonóticos como Leishmania spp. Este amplio grupo utiliza para su transmisión vectores artrópodos llegando a una gran variedad de mamíferos. A partir de allí comienzan su diseminación por el torrente sanguíneo desarrollando en el paciente desde un cuadro asintomático hasta la potencial muerte dependiendo de la fase de la enfermedad y la susceptibilidad del huésped. 

La investigadora Ingrid Jaramillo Delgado y su equipo, en un estudio retrospectivo publicado en el volumen 70 N°2 de la Revista de la Facultad de Medicina Veterinaria y de Zootecnia de la Universidad Nacional de Colombia, evaluaron la frecuencia de 9 agentes hemotrópicos mediante qPCR en la ciudad de Medellín, utilizando registros entre junio del 2021 y marzo del 2022, con el objetivo de establecer la relación entre la presencia de estos agentes y las manifestaciones clínicas, así como las alteraciones observadas en el hemoleucograma de los animales.

Los resultados evidenciaron que el 60,5% de los perros participantes presentaban uno o más microorganismos hemotrópicos. Anaplasma spp. (14,1%) presentó la mayor frecuencia, seguido por Mycoplasma spp. (13,9%), Ehrlichia spp. (6,1%). Lo especialmente preocupante es que muchos  individuos positivos para uno o más agentes patógenos pueden permanecer subclínicos por mucho tiempo, sin embargo, frente a cualquier estímulo inmunológico,  se  puede  desencadenar  una  fase  aguda  o  la generación de una  enfermedad crónica con manifestaciones clínicas  a  futuro. Lo anterior, subraya la importancia de realizar informes que abarquen un espectro más amplio de hemoparásitos circulantes, preferiblemente con una población más grande que incluya a pacientes con sospecha de enfermedad, que contribuya a establecer la prevalencia de los agentes hemotrópicos. Además, de enfatizar la necesidad de adoptar nuevas herramientas de diagnóstico, como la detección molecular, que demostró ser de gran utilidad en la identificación de este tipo de microorganismos transmitidos por vectores. 

Nota científica escrita por: Semillero de Patología y Medicina Molecular.